Empieza por tus liquidaciones reales
Las condiciones varían según plataforma, país, programa, promoción y contrato. El punto de partida correcto son tus payouts reales.
Calcula el coste por reserva
Compara lo pagado por el huésped, lo recibido neto, promociones a tu cargo, costes de pago y otros cargos. Así obtienes el coste efectivo de adquisición.
Compara justamente con el canal directo
La reserva directa también tiene costes: web, pagos, marketing, soporte y tecnología. Compara los costes reales de ambos canales.
Considera el valor del cliente en el tiempo
El canal propio puede facilitar repetición, contacto directo y reconocimiento de marca. Ese valor debe medirse con el tiempo.
Usa escenarios, no garantías
Un buen calculador permite modificar las hipótesis con tus datos. No debe prometer ahorro garantizado, sino ayudarte a evaluar la inversión.